La calma vendrá con los hondos respiros. Solo así dejarán de hacer ruido las manías que el vendaval quiera imponerte. Recuerda, las tempestades están afuera, no adentro. La angustia es diestra en emboscar las soledades del corazón, pero tú no estás sola/solo, jamás lo estarás. El universo con sus infinitas criaturas te acompaña. Y eso…